La importancia de la nutrición en la infancia

Mientras alrededor de 1 de cada 5 niños en España tiene exceso de peso o es obeso (en EEUU 1 de cada 3) muchos padres siguen sin tener respuestas sobre la mejor forma de alimentar s sus hijos

Muchos padres todavía siguen confundidos respecto de ¿cuánto necesita comer su hijo? ¿está consumiendo suficiente calcio? ¿suficiente hierro? ¿demasiadas grasas? ¿demasiados azúcares?

Los niños pequeños y en edad preescolar crecen en picos y su apetito aumenta en esos períodos, por lo que pueden comerse toda la comida un día y el próximo día casi nada. Esto es normal, mientras se les ofrezca una selección de alimentos saludables, y obtengan los elementos que necesitan.

Por ejemplo, el calcio es una pieza fundamental del cuerpo, necesario para desarrollar huesos y una dentadura sana y fuerte. La leche, en este caso, es la mejor fuente del calcio que tanto necesitan. También hay opciones para los alérgicos a la leche o los intolerantes a la lactosa, como leche sin lactosa, leche de soya, tofu, las sardinas, zumos de naranja con calcio, cereales, waffles y avena son algunas opciones que contienen calcio. En algunos casos el médico puede recomendar suplementos de calcio específicos.

La fibra es otro elemento importante. La infancia es el momento ideal para animarlos a que coman frutas, verduras, granos enteros y legumbres, ya que todos proporcionan fibra abundante. La fibra no solo previene las enfermedades del corazón y otras afecciones, sino también ayuda a la digestión y previene el estreñimiento, algo que usted y su hijo agradecerán.

A medida que los pequeños crecen, sus elecciones alimenticias se van pronunciando y comienzan a negarse a ingerir determinados tipos de alimentos que por su textura, aspecto externo o sabor, les es difícil de consumir. Hay casos extremos en los que los niños se niegan a consumir por ejemplo pescado. Este tipo de comportamiento extremo es, evidentemente, poco aconsejable, y su profesional nutricionista siempre le aconsejará dietas en las que poco a poco se vayan reintroduciendo estos alimentos.

Sin embargo, hay algunas pautas que son muy sencillas de seguir que pueden ayudar:

1. Haz partícipes a los niños de su alimentación

La alimentación puede verse como una penitencia o como un juego. Haz partícipes a los niños en la compra, la preparación, la cocción de alimentos, … y triunfarás.

2. Cada niño como lo que necesita

Esto ya lo sabes y entonces …. ¿por qué no lo practicas? No les obligues. Ellos saben instintivamente lo que necesitan.

3. Aperitivos y meriendas saludables

Chips de manzana en lugar de patatas fritas, palitos de zanahoria y yogur en vez de palitos de chocolate industrial, … Hay opciones más allá de los productos industriales.

4. Variedad, variedad y variedad en la dieta

¿Has oído hablar de la pirámide de los alimentos? Pues eso, aplícalo una y otro vez.

5. Cinco comidas al día y en un horario decente

Seguro que has oído hablar de que más vale poco y muchas veces que pocas veces y mucho. Aplica esta regla de oro con los más pequeños para mejorar su digestión y ciclo alimenticio cotidiano.

6. Predica con el ejemplo

Y tú ¿cuidas tu alimentación? Ellos imitan lo que tú haces, así que ponte manos a la obra, cuantos antes.

7. Y en caso de duda…

En caso de duda, vuelve al punto 1. Ahhh y por supuesto consulta con un profesional nutricionista; será tu mejor garantía.